PRINCIPIOS ESTRATÉGICOS MUNICIPALES AIC

La puesta en marcha de un nuevo sistema de gestión de contenidos municipales requiere la asunción de ciertos principios inamovibles que enmarcarán las operaciones y acciones que los usuarios del ayuntamiento realicen sobre los mismos.

El ayuntamiento es una Comunidad Dirigida

Respecto de la gestión electrónica de contenidos, de sus accesos y de los comportamientos asociados a su tratamiento, el ayuntamiento no constituye –necesariamente– una comunidad de voluntades, sino una fuerza de trabajo aunada en pos de un fin de común, pero restringida y dirigida por unas normas expresas y de carácter contractual, enmarcada por un conjunto de “mejores prácticas” y controlada por diferentes elementos de auditoría y seguimiento de las actividades.

Esto significa que no se puede aplicar al conjunto de usuarios de la Gestión Municipal de Contenidos la presunción de comportamientos incontrolados propia de una comunidad on-line típica, sino que, precisamente por las herramientas de control y trazabilidad a las que estos usuarios están (deben estar) sometidos, la política operativa municipal debe acercarse más al lema “dejar hacer y controlar después”, confiados en el saber-hacer y en la responsabilidad asumida por tales usuarios, evidente, laboral y quizás mercantilmente (en el caso de personal subcontratado) comprometidos con los objetivos operativos del ayuntamiento.

En una misa no se suelen poner guardias (salvo raras excepciones, que confirman el enfoque anterior) para impedir que los feligreses destruyan las imágenes religiosas; igualmente en las pistas deportivas no se colocan guardias de seguridad para garantizar el “fair play”; ni en las familias se da la tutela física permanente de un representante de asuntos sociales. De igual manera, en un ayuntamiento se suponen ciertas actitudes, y se asume un compromiso operativo y de comportamiento respecto de todos sus miembros, funcionarios o subcontratados que coloca a todos sus actores en plataforma de confianza relativa sobre la que hay que basar su gestión de los contenidos informativos. Pero, entonces… ¿no se pueden dar “silos informativos”? Sin duda, y la definición “subterránea” de silo favorece nuestro enfoque: si se han de dar condiciones extremas de privacidad, éstas no pueden constituir la base operativa de la gestión diaria de los contenidos, pues en estos casos se habilitarán políticas exclusivas para la gestión privada de las informaciones afectadas.

Y… ¿qué implica esta actitud? Pues que, en el caso del ayuntamiento y en el subcaso de la gestión interna de sus contenidos informativos, se presupondrá la buena voluntad de los actores, limitando e incluso excluyendo algunas restricciones usuales en “comunidades abiertas”, y favoreciendo el trabajo sin enmarcaciones rígidas, pero, al mismo tiempo… ¡grabando y auditando cada movimiento y operación sobre tales contenidos!

La Organización se Auto-Gestionará

Los contenidos no estarán al cargo exclusivo de su(s) autor(es) o difusor(es), sino que quedarán en el acervo informativo municipal, de forma que si un usuario de Deportes considera que debe rectificar un dato (que considera erróneo) en un cierto documento, publicado o no en la Web pero accesible desde el sistema Gestor de Contenidos, lo hará sin más, quedará traza de su acción y se avisará de los cambios… ¡a aquéllos que se hayan suscrito, usualmente vía feeds, a los contenidos modificados! Este comportamiento hace innecesaria la re-estructuración organizativa de la estructura de usuarios del ayuntamiento, y evitar la necesidad de coordinadores o gestores específicos de las acciones de los usuarios respecto de los contenidos.

Referenciar Primero, Acceder Después

Uno de los principales objetivos tácticos de una gestión moderna de contenidos es que todos ellos, todos los que se manejan, en cualquier estado (borrador, versión, censura, publicación, rectificación, modificación, barbecho, actualización, cuarentena, archivo), puedan contar, de forma general, con una referencia única y permanente. Así, se distingue de forma clara entre la ubicación/identificación de un contenido y los derechos de acceso al mismo, de la misma forma que se diferencia la dirección postal de la vivienda de un particular o de la oficina de una empresa de las facilidades para acceder a las mismas; o igual que se puede conocer la URL de un sitio Web protegido por identificación/contraseña o por identificación digital fehaciente.

El manual técnico del sistema de Gestión de Contenidos del ayuntamiento proveerá una referencia inequívoca para cada unidad informativa por él tratada (un documento PDF, un evento de calendario, la editorialización de una noticia, etc.), de tal manera que tal referencia operará como una huella digital (una suerte de DNI) del contenido, permitiendo su enlace desde cualquier sitio.

Referencia Permanente

En el sistema propuesto los contenidos no cambian de referencia, pues si son modificados la identificación única apuntará a la última modificación (permitiendo, no obstante, la revisión de las anteriores ediciones), y si pretenden ser eliminados, únicamente cambiará la cualificación de su acceso (no se permitirá el acceso general a un elemento que ha querido ser eliminado del sistema de gestión de contenidos, pese a que realmente no será borrado, sino que se tratará de una acción “lógica” y no “física”).

Uso de Referencias en Canales

Tanto la Web (y en especial la Web municipal) como otros canales de acceso a la información (dispositivos móviles, sistemas integrados de voz, etc.) utilizarán las referencias únicas para acceder y formatear sus contenidos asociados. Las referencias no tienen que ver con los canales e incluso se podrán dar capas adicionales de referencias para la combinación de ciertos contenidos y ciertos canales (como ocurre con las URLs en el caso de Tiny URL y similares), lo que quiere decir que los usuarios municipales únicamente tendrán que pensar en los contenidos en sí, y en su objetivo final: la atención ciudadana.

La Web es un Escaparate para Profesionales

La representación en la Web municipal de, por ejemplo, las unidades organizativas de Administración Municipal puede seguir la estructura arbórea prevista en el sistema de Gestión de Contenidos, o no; y también enlazar ciertos contenidos con otros en páginas Web dedicadas al efecto (especialmente en las denominadas “fichas-guía”, que pretenden aglutinar contenidos para satisfacer necesidades ciudadanas claramente percibidas: transporte en la ciudad, asuntos monetarios con el ayuntamiento, guías de ocio, etc.), sin que esto haya sido necesariamente previsto en la creación y publicación de las diferentes informaciones municipales.

La Web municipal, su estructura, su formato y la disposición de sus elementos dependerá siempre, sin ninguna excepción, de los criterios del (reducido) equipo especializado del ayuntamiento, a los que se supondrá cualificación técnica, conocimiento de los esquemas de usanza y accesibilidad Web, experiencia en la interacción de Internet con la ciudadanía y capacidad para el benchmarking continuo de la socialización de la información. Esto supone que cualquier idea de publicitación o difusión Web surgida en los distintos departamentos y áreas municipales será tan sólo una recomendación a tal equipo, exactamente igual que será una sugerencia la posible inclusión de un contenido editorial en un contenedor como “Noticias Destacadas” o similar.

Ricardo Devis Botella [Vitoria-Gasteiz, a 5 de noviembre de 2007]

changed November 6, 2007